Crecemos pensando en lo difícil que es cuando las cosas cambian, cuando nosotros mismos percibimos que hemos cambiado, que quienes rodean cambian, que quienes pasan por nuestra vida y nos hacen felices simplemente un día no estén.
Crecemos pensado en que poco o casi nada perdura, ni las cosas, ni las personas, ni los lugares, pero necesitamos simplemente no tenerlos para valorarlos por el significado real que tienen para nosotros.
Creo que pocas cosas perduran realmente, a excepción del amor, el amor perdura y aunque quisiéramos tomar esa foto del momento más feliz de nuestras vidas y hacer que perdurara para siempre, sólo tenemos una forma de evitar que el olvido y el tiempo acaben con los bellos momentos: Amando verdaderamente.







Uff… que buena conclusión! Muy chido post de una gran movie, que invita a la reflexión sobre la vida, vivirla intensamente y hacia delante. Saludos