No había visto la película, pero que hermosa visión del lider de la revolución cubana y como no inspirar una revolución, en medio de un viaje por nuestra hermosa latinoamérica, la misma que está inmortalizada en la literatura, la misma que nos habla de civilizaciones maravillosas: Los maya, los Inca, los Araucos, no importa su origen, una sola América Latina.
La película es inspiradora, particularmente me gustó la escena de Machu Picchu y esa analogía entre la ruta de los incapaces y la ruta del Inca, que bella metáfora, y que bella comparación entre españoles y latinoamericanos, esa América india es camino de vida y fiolosofía de vida.
Recorrer en esa pequeña moto, casi destartalada, las llanuras argentinas, la selva ecuatoriana, las montañas peruanas, la guajira colombiana, debe ser como la vida misma, que se va haciendo el camino con una fe casi ciega, pero no por eso menos inspiradora de bellos ideales.
El che que muestra la película, nos habla de un amigo fiel, de una mente inquieta, de un espíritu latinoamericano en la sangre, de la justicia, de la compasión, y de esos ideales de forjar una sociedad más justa.
Lo de ahora?, los que sienten de verdad al Che deben amar la vida, amar la justicia, amar la revolución con armas o sin armas, pero respetuosa de la libertad humana, valor tan preciado, valor que deben respetar quienes supuestamente enarbolan la bandera de la revolución, la misma que inspiró el Che en Latinoamérica.







Ernesto “El Ché” Guevara fue un muy buen estudiante de medicina, un excelente hijo según sus biografías y un crítico duro y certero con los regímenes de la época en los que la injusticia social era un asunto diario (más que hoy).
Su principal preocupación era el apoyo de las clases más favorecidas a las de menos posibilidades, con un marcado sentido de amor por el prójimo y la búsqueda de formas de ayudar a otros con inversión de la clase alta en investigación y fomento en salud pública. De allí nació su respeto por el pensamiento socialista que poca acogida tenía en una latinoamérica clasista e inmersa en una estructura en la que los pobres no tenían posibilidades de acceso a educación y salud; la frustración fue la que le generó actitudes reaccionarias ante los estados capitalistas y hasta casi monárquicos y por eso optó por la revolución.
Walter Salles muestra una faceta poco trabajada del “Ché Guevara”, logra divertir al público y a los dados a la historia como herramienta para hacer cine, mantiene congruencia entre lo dicho en bibliografías y lo que quiere que la gente conozca, y lo mejor, destaca a un personaje de gran importancia para el “Ché”, a su amigo el “Beto” Granado, quien jugó un papel importantísimo en la vida y gracia del “Ché” Guevara. Me alegra que le haya gustado la película, si se fija en cuántos productores tuvo la película se dará cuenta de lo difícil de financiar una obra como esta en nuestro continente latinoaméricano…pero se puede, siempre se puede!!!