Los medios le dieron especial importancia al saludo afectuoso entre el Presidente Uribe y Samuel Moreno, Alcalde de Bogotá.
El distanciamiento de quienes presiden los dos cargos públicos más importantes del país había tenido su climax con el desplante que el Presidente le había hecho a Samuel Moreno como Alcalde Electo, cuando no lo recibió en el palacio de Nariño.
Hoy, los medios exponen la imagen de los dos mandatarios saludándose cordialmente.
Ojalá los colombianos interpretemos en este abrazo de la izquierda y la derecha: El de la reconciliación nacional y el del respeto a las diferencias, esencia de la democracia.
Espero que el acercamiento del Polo que hoy prácticamente representa la izquierda colombiana, también sirva para reconciliar un País que se quedó dividido en el tiempo, con cientos de generaciones en discordia.
Ojalá nos sirva para entender que izquierda y derecha son diferentes, pero no antagónicos.
Ojalá entendamos que es en estas diferencias en donde existe la mayor riqueza de nuestra Nación.
Que siga el sano debate, que haya espacio para la oposición, pero sobretodo respeto por las diferencias.








De eso se trata, que la democracia debe servirnos para construir una comunidad desde la diversidad, respetando el derecho de todos.
Los latinoamericanos deberíamos estar de vuellta ya de los mesianismos que nos vienen proponiendo desde la época de la conquista los caudillos de turno.
Quizas (ojalá!) estamos aprendiendo, y por eso Venezuela dijo no mientras los brasileños dijeron si, y por toda América “la pobre” vamos intentando caminos de encuentro y de reencuentro.
Ojala tambien Colombia empiece a transitar un camino que produzca el reencuentro de tantas personas que hoy sufren la injusticia del secuestro, donde son rehenes de una tiranía que ya no tiene espacio en nuestro suelo.